08 abril, 2012

Qué saben de plenitud...

Yo se harto y en dos dimensiones de la vida.
Después de hartos miedos, vacilaciones, angustias incluso, y, de una u otra forma, autoderrotas... me voy sintiendo de a poco la reina del camino.
O sea...partimos con un pánico más o menos grande a hacer entrar el auto al patio a través del portón hiperestrecho y esquivando el hoyo de la fosa séptica que está casi encima cuando uno entra....y ayer terminamos tocándole la bocina a un tipo que había parado su auto en la mitad de la calle para sacarle fotos al monumento a los detenidos desaparecidos de la zona (muy bonita la estatua, por lo demás).

Hace unas semanas mi mamá y mi tata vinieron a dejarme un cacharro andante cuya única gracia aparente era esa precisamente: andaba. Hoy, pese a burlas y comentarios ofensivos por parte de adultos y niños de la comunidad neltumina (o neltumense)..puedo decir que es el auto más picho-caluga que podría estar manejando con la poca experiencia que tengo en el contexto en el que me encuentro ahora.

Es un auto del 92 al cual ya se le ha cambiado el motor en dos oportunidades, si no me equivoco, con algunos problemas de pintura, cierre centralizado y mañas para partir. Modelo subaru legacy esteichon...cuya velocidad máxima efectiva anda por los 90 km/h
Ríase si quiere...pero tiene tracción 4x4 y es de lo más económico, lo cual, dadas las condiciones del camino Panguipulli-Neltume, lo hace ser un Bólido de Carreras.
Ha servido, hasta ahora, para ir a dejar visitantes a Pangui cuando el último (casi único) bus del domingo no pasa, para trasladar estudiantes y apoderados en diversas situaciones y para ir a buscar leña en condiciones de crisis de desabastecimiento.
Yo, que le tenía miedo a los autos y particularmente a los viejos por una serie de anécdotas de mi infancia y juventud, he pasado a creerme la muerte en este pequeño pueblo.
Se nos acabó la leña el otro día y nadie nos podía traer la que compramos porque el tiempo estaba muy malo y se había echado a perder el camino. Fuimos en el autito y en la camioneta de un amigo.
Me miraron a huevo el cacharro. El caaallero del campo donde estaba nuestra leña tuvo accesos de risa nerviosa y quiso menospreciarlo...
Nos metimos por una huella de curvas, bajadas y barro casi líquido entre medio del bosque en su terreno y de a poco fue cachando que las risas habían sido gratuitas.

Cuando vio que el autito se desarmaba echando los asientos para adelante dijo "está bueno para dormir este auto..chita que es grande...es un auto pa'pololeo!"
y yo entonces le dije: espérese no más que lo va a ver cómo parte todo cargado de leña.
Teníamos 15 metros para tomar vuelo desde donde estábamos cargando para tomar la cuesta de barro por donde teníamos que salir. El amigo de la camioneta patinó un buen rato y tuvo que zigzaguearse entero. Yo, puse la tracción y subí de un paraguaso sin doblar el manubrio para ningún lado...
Le hice chaito con la mano al caballero que aplaudía contento.

Y pa más remate: hoy, con frío y todo, salimos a trotar y pillamos un lugar PU-LEN-TO para tirarse piqueros al río Fuy. Soy, de verdad, una persona muy feliz.

3 comentarios:

Pablo Ulloa V. dijo...

Jajajajaj Tienes el "Don-bloggero"; me reí mucho con tus aventuras nentulminas!


Espero que todo siga muy bien, y, por cierto: Me alegro -enormemente- de tu alegría =).

Saludooss...

Pd: Sube fotos del lugar PU-LEN-TO pa tirarse piqueros =P!

rafiz_glam dijo...

jajaja que chistosa..¡¡ buen blog¡¡

SSergioA dijo...

¿Qué habrá sido de la Mathilde?